El método Pilates puede ser utilizado de modo efectivo para mejorar el juego en el golf, mediante el aumento de la fuerza, la resistencia, el control muscular, la corrección de la postura y el refuerzo de los diferentes músculos estabilizadores (como por ejemplo, los estabilizadores de la escápula). La conexión cuerpo-mente que propone Pilates, aprendida en los seis principios básicos –fluidez, control, concentración, precisión, respiración, coordinación) puede ayudarte a conseguir la concentración necesaria para obtener la calma tan fundamental en el golf.
Beneficios que Pilates aporta al golfista
Fortalecimiento del centro del cuerpo, dado que el equilibrio es necesario para un swing uniforme y ayudará a estabilizar la columna vertebral, lo que prevendrá de lesiones.
Minimiza el riesgo de lesión en espalda baja mejorando los hábitos posturales de ésta zona en particular y del resto del cuerpo en general mediante ejercicios específicos de estabilización y de fortalecimiento abdominal.
Mejora del acortamiento isquiotibial, mediante ejercicios de movilidad y flexibilidad que se introducen cuidadosamente en el programa.
Aumento de resistencia muscular en las piernas, fortaleciéndolas para prevenir la fatiga.
Mejora de la rotación del torso y de flexibilidad de caderas y zona escapular para generar mayor energía y en consecuencia lograr mayor potencia.
Fortalecimiento a nivel de extremidades (mano y antebrazo), y concretamente la muñeca (transmisora de la energía en el momento del impacto, fortaleciendo todo el brazo desde la articulación del hombro hasta la articulación de la muñeca.
Corrección de desequilibrios musculares, que derivan en lesiones. La zona más débil se ejercitará para compensar los desequilibrios creados en el juego del golf.
Prevención de lesiones
La estructura de lo jugadores de golf vieja, si se compara con la de los jugadores de otros deportes, genera un riesgo elevado de lesiones que se producen, sobre todo, en la zona lumbar de la columna vertebral. No en vano en el golf existen unas regularidades anatómicas específicas que son indiscutibles: las fuerzas de comprensión y la inclinación de la espalda hacia un lado pueden tener un efecto negativo en la columna vertebral. Aunque con un buen estado de la musculatura de la espalda el riesgo de lesiones se reduce considerablemente. De tal forma que aumentar la flexibilidad resulta crucial a la hora de prevenir lesiones especialmente en la zona lumbar. Un objetivo para el que el Pilates resulta ideal, añadiendo además ventajas adicionales como mayor estabilidad total, equilibrio, control de la respiración y una mayor concentración.
Fuente: Pilates. Una guía para la mejora del rendimiento. Karrie Adamany & Daniel Loigertot