Nuestro cuerpo es nosotros mismos. Es nuestra única realidad tangible. No se opone a nuestra inteligencia, a nuestros sentimientos, a nuestra alma. Los incluye y los arbitra. Así, tomar conciencia del propio cuerpo es darse acceso al propio ser completo...puesto que cuerpo y alma, psiquismo y físico, e incluso fuerza y debilidad, no representan la dualidad del ser sino su unidad"
Bertherat F.: "Le corps a ses raisons", París, ed. du club France Loisirs, 1981. |
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